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jueves, 27 de marzo de 2014

Zeitgeist: Addendum; otro filme de falacias y mentiras

En el 2008, un año después de la aparición de Zeitgeist: The Movie, Peter Joseph sacó a la pantalla internetera la secuela de esta serie de seudodocumentales, la cual se titula Zeitgeist: Addendum. El filme se divide en cuatro partes:

a)Parte I: el dinero y la deuda como causas de la ruina económica mundial.

b)Parte II: el imperialismo de los Estados Unidos en naciones extranjeras.

c)Parte III: Jacque Fresco y el Proyecto Venus. Problemas sociales y medioambientales de la era moderna.

d)Parte IV: propuestas de cambio. El ser humano como ente biológico atado a su entorno.

Zeitgeist: Addendum ha recibido críticas nada benévolas porque no sólo no ha podido sellar las grietas (o mejor dicho, troneras) dejadas por Zeitgeist: The Movie, su entrega predecesora, sino que las agrandó y abrió otras más. Por ende, desmentiré este filme siguiendo estos lineamientos:

a.-El análisis no se hará punto por punto, sino por segmentos; de allí que no habrán cuadros-resumen ni se contabilizarán las afirmaciones.

b.-Las citas textuales de Zeitgeist: Addendum (cuya transcripción pueden leer aquí) serán empleadas cuando sea oportuno.

c.-Este artículo tiene como antecedentes los trabajos de The Skeptic Project, Natsufan y Chemazdamundi. Sin embargo, en esta ocasión habrá más investigación de mi autoría.

Veamos por qué Zeitgeist: Addendum es de todo, menos un documental.

jueves, 20 de febrero de 2014

Los refranes de la ignorancia

Vivimos rodeados de refranes: los decimos con una asombrosa frecuencia en un sinnúmero de circunstancias cotidianas que nos indican la presencia de la informalidad. Además, solemos aprenderlos interactuando en conversaciones con otros hablantes y captamos inmediatamente su significado pese a sus distintas versiones; por ello es que son transmitidos de generación en generación gracias a la oralidad, aún cuando hay registros en la escritura. La cultura se encarga de almacenar estas frases populares en las cabezas de sus individuos para así ser utilizadas como una navaja suiza verbal caracterizada por su brevedad, contundencia, practicidad, precisión y elocuencia. Esta es su incontestable ventaja, aunque nunca está de más mirar la otra cara de la moneda con algunos ejemplos representativos.

Suele pensarse que hay un vínculo entre la inteligencia y la concisión al expresar una idea compleja con un enunciado sencillísimo, pues a buen entendedor, pocas palabras bastan. Esto sería enteramente cierto si no fuera por un curioso detalle: los refranes son metáforas de los hechos, y como sabemos ad nauseam, las metáforas, al igual que otras tantas figuras retóricas, se prestan para múltiples interpretaciones. Las oraciones cortas, gestos o ademanes omiten datos relevantes que deberían hacerse más explícitos, dejando espacio a las confusiones. Las señales de tráfico, diseñadas con símbolos y/o un mínimo de texto para proveer información, en varias ocasiones o son desmemoriadas con facilidad por los conductores y los peatones, o simplemente son ininteligibles. 

lunes, 23 de diciembre de 2013

Dame Pa' Matala: de buen sonar pero de mal razonar

Personalmente, soy poco amigo de la música de protesta, y por tres motivos. Primero, porque la lucha por un mundo mejor no se entona, sino que se hace con los hechos y la razón siempre a la vanguardia. Segundo, porque sobran las canciones que enfocan con miopía (en el peor de los casos con hipermetropía, presbicia o cataratas) los problemas a resolverse. Y tercero, porque estas melodías son armas verbales paradójicas; son compuestas para servir al pueblo, pero se prestan para promover la agenda de un gobierno o de un partido que se aprovecha de él.

Ha de constar que esta música dispone de buen material, pero ese lado “rosado” ya ha sido escuchado ad nauseam; no necesito hablar de ello. Sin embargo, es menester revisar el lado “oscuro” de las voces indignadas de la protesta cantada, como la banda española Ska-P (cuyas críticas han sido dadas por panas como Rubén Rojas Gratz y David Osorio) y la agrupación venezolana Dame Pa’ Matala, de la cual me ocuparé en esta entrada en sus temas con mayor popularidad en el público, sin ningún orden en particular.

Comienzo con Venezuela. La letra es predecible por el título de la canción, aunque conviene oírla, no juzgar al libro por su portada


El coro sintetiza el germen de su soberbia patria: el adoctrinamiento educativo (“de chamo lo aprendí en la escuela”) que “enseña” a “amar” y “cuidar” el país a toda costa. Evadir esta responsabilidad es sinónimo de ser un Judas Iscariote ante los coterráneos (“y si no lo hacía, sería como traicionar/el amor de la madre que me enseñó a caminar”). Este es un paradigma común en Venezuela y en muchos otros países cuya mentalidad no parece salir de las primeras cinco décadas del siglo XX (o quizás ni siquiera del siglo XIX).

jueves, 28 de noviembre de 2013

Planeta desencantado. Capítulo 2 - La isla bonita

Saludos cordiales a todos los lectores.

Menos para aquellos cenutrios que por ignorancia supina o por ganas de joder trollear han decidido usar las normas para comentar como papel higiénico (recordando que en Venezuela ha habido escasez de este producto), entre ellos un partidario de la homeopatía que pasó por aquí queriendo “debatir” aunque escondió su nombre real mediante un nickname, un correo electrónico no verificable y “mudanzas” en su dirección IP. Cuando supe que ese “ente” hizo lo mismo en otros sitios escépticos y en mi blog de descargas, me vi en el penoso deber de banearlo, añadiendo otras dos razones de peso:

-Porque no ha dado la cara, como lo estoy haciendo yo. Lo siento; acá las conversaciones se hacen en igualdad de condiciones. Y del mismo modo en que un político negaría un debate televisado con un tipo cubriendo su cabeza con una bolsa de papel, yo me niego rotundamente a intercambiar opiniones con un “sujeto” cuya identidad virtual es sólo una irresponsable máscara para salir impune de sus faltas.

-Porque no obtengo nada a cambio; ni monetariamente, ni académicamente. Ni el desbloqueo de algún logro en el Xbox 360. Escribo este blog con mucho placer y gratis, y si no recibo un céntimo o un título universitario por ello, mucho menos recibiré algo por “debatir” con homeopatrolls enfurecidos.

En tal caso, le digo a ese adepto homeopático lo siguiente: váyase a la mierda al carrizo y bájele dos a su conducta impulsiva de “cazaescépticos”. Agradezca que lo he bloqueado, pues ni usted pierde su tiempo, ni yo pierdo el mío. En mi agenda tengo montones de cosas importantes que hacer, y atenderlo a usted no está anotado entre ellas. De hecho, su camuflada existencia digital es tan insignificante que sólo he hablado de ella como un aviso previo dirigido a quienes intenten pasarse de la raya; fuera de eso, toda discusión sobre usted y sus andanzas no pasará de este párrafo.

Bien, basta de preámbulos, a lo que iba. Hay mucha tela que cortar.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Ciencia en miniatura (I)

1)Rayos X: por alguna razón de peso nos hemos llegado a topar con ellos en nuestras vidas, y seguramente nos hemos enfrentado a dudas desconcertantes. ¿Qué son? ¿De dónde vienen? ¿Cómo se producen? ¿Quién los descubrió e investigó? El microdocumental An Excursion in Science (Una excursión en la ciencia) de la compañía General Electric, en su episodio Taking the X out of X-rays (Quitando la X de los rayos X), que data de 1940, nos esclarecerá estas interrogantes.
“A finales de 1895, en un pequeño laboratorio universitario en Bavaria, el profesor Wilhelm Conrad Röntgen fue el primero en notar el extraño efecto que condujo al anuncio de su descubrimiento de los rayos X. Y aunque la novedad fue recibida por el público con una mezcla de escepticismo y aprehensión, los doctores vieron la posibilidad de otros nuevos misteriosos rayos y comenzaron a usarlos. Sin embargo, no fue sino hasta 1913 cuando su empleo se hizo seguro y confiable. En ese año, el tubo catódico incandescente de rayos X fue introducido por el doctor William D. Coolidge, del laboratorio de investigaciones de General Electric; el hombre que ya desarrolló las importantes lámparas de filamento de Tungsteno, y quien ahora posee uno de los pocos doctorados Honoris causa de medicina. Por tanto, al hablar de los rayos X es un privilegio presentar al mismo doctor Coolidge.
[Dr. Coolidge] Por mucho tiempo, luego de que se descubrieron y usaron los rayos X, permaneció incluso en los científicos el enigma. Es así como obtuvo su nombre; ‘X’ para lo desconocido. Hoy, empero, sabemos que los rayos X son una forma de radiación perteneciente a la misma familia que la luz, el calor y las ondas de radio. También sabemos que los rayos X son producidos cuando un objetivo sólido es impactado por una corriente de electrones a alta velocidad; las mismas minúsculas partículas de electricidad cargadas negativamente que hacen funcionar los tubos de radio.
En los tubos de rayos X más antiguos, los electrones tenían que generar la radiación X a liberar primero mediante la descomposición de una porción mínima de aire u otro gas en un tubo parcialmente al vacío, a un alto voltaje aplicado entre los terminales. La operación dependía de la cantidad de gas dentro del tubo, y como éste era variable el tubo no era fidedigno. 
Hoy en día, en el tubo catódico incandescente de rayos X (de los cuales éste es uno de varios tipos distintos) hay un alto vacío, y la producción de electrones sólo depende del tamaño y la temperatura de un filamento incandescente de Tungsteno con una estructura en cápsula a su alrededor. Este tubo en particular tiene dos filamentos de los cuales se puede utilizar cualquiera. El enjambre de electrones, que es desprendido o bullido del filamento incandescente, es acelerado a una altísima velocidad a un alto voltaje aplicado entre el electrodo negativo o cátodo, con su respectivo filamento, y el electrodo positivo o ánodo, el cual es designado como el objetivo.
El enjambre de electrones se enfoca a un punto muy pequeño del objetivo por la estructura del cátodo en forma de copa. Parece que el enjambre de electrones, bombardeando el objetivo, a una tremenda velocidad, choca tan violentamente que se genera la radiación electromagnética conocida como rayos X. La eficiencia de la producción de los rayos X es muy baja, y la mayor parte de la energía del enjambre de electrones se va en fijarse al objetivo. Este efecto de calentamiento de los electrones se podría comparar a la llama de un soplete sobre una placa de metal, mientras que la luz proveniente del punto oculto de la placa de metal del objetivo corresponde a los rayos X que vienen del punto focal del objetivo del tubo de rayos X.
De hecho, los rayos X son como las formas comunes de luz, salvo que su longitud de onda es mucho menor y por ende, es invisible. Aunque los mismos rayos X no se pueden ver, afortunadamente se pueden visibilizar sus efectos. En general, el filme fotográfico es sensible a los rayos X, y el tipo especial de éste se utiliza para registrar su presencia. Al registro de las imágenes de rayos X en un filme se le llama radiografía, y a los filmes completados se les conoce como radiografías. Los rayos X también tienen el poder de hacer porosos algunos químicos; es decir, de evocar la luz visible. 
Esta cartulina especial, cubierta con uno de estos químicos, constituye una de las conocidas pantallas fluoroscópicas. El uso de esta pantalla (revelar una imagen de rayos X) se le conoce como fluoroscopia. Tiene una ventaja respecto a la radiografía de permitirnos visualizar las estructuras internas en movimiento. 
Además de tener una menor longitud de onda, los rayos X también difieren de los rayos de luz en que pueden ser enfocados en una cámara. Así, es inutilizable el procedimiento ordinario de la fotografía; en vez de ello, empleamos una técnica de sombreado. Si enciendo este pequeño foco de luz, y pongo mi mano en su haz, puedo emitir la sombra de mi mano en una cartulina blanca. 
Ahora, aquí, si en lugar de un foco de luz, uso un tubo de rayos X en un aparato portátil de rayos X como este, y si en lugar de una cartulina blanca uso un filme en una carpeta para cintas de grabación, puedo emitir una sombra de rayos X de mi mano, la cual se ve así en el filme en que se elabora. 
Noten, sin embargo, que en lugar de una silueta sombreada sólida como el de la luz, los rayos X producen una sombra que muestra una distinción entre los huesos y la carne. En otras palabras, los rayos X pasan más fácilmente a través de algunas sustancias que en otras, y que los detalles de la imagen, dependiendo de la cantidad de rayos X, entran en las distintas sustancias que hacen el objeto. Es ésta la habilidad de los rayos X, la de diferenciar los tipos de sustancias, lo que les da su gran valor para el diagnóstico.
Parece tan increíble como paradójico que los rayos, que son por sí mismos invisibles, pueden revelar objetos que de otra manera serían invisibles. Pero eso es exactamente lo que hacen los rayos X. No es de extrañar que los rayos X, a menos de medio siglo de su descubrimiento, hayan sido tan útiles en la medicina y en la industria.”

Adicionalmente, esta forma de radiación electromagnética (de la cual pueden leer más aquí y aquí) también participa en otro campo: en la astronomía, con el Observatorio Chandra de Rayos X.

lunes, 30 de septiembre de 2013

Desarmando el nazismo. Prólogo e índice de artículos

Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro con hoja de
encina, 1939 (Réplica). Fuente: Wikimedia Commons.
Se suponía que el nazismo (o nacionalsocialismo) debía desaparecer en 1945, una vez terminada la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, de ella sólo quedaron reductos de personas seguidoras del Führer, grupos pequeños que no fueron sino las cenizas de un colectivo imaginario cuyo epicentro fue la nación occidental emblemática del Eje, Alemania. Transcurrieron los juicios de Nuremberg y se realizó una incesante cacería de los criminales fugitivos de guerra, además de una reconstrucción veloz de dicho país recién destruido por las armas. La historia universal tomó nuevos giros en otras zonas del globo terráqueo mientras muchos consideraban al Tercer Reich como un torrente de aguas pasadas.

La ola del neonazismo surgió como la última expresión del fascismo alemán, la cual buscó desde sus inicios la reivindicación de Adolf Hitler y su legado. En Europa, sus voces se toparon con un enconado rechazo de la vox populi o apenas encontraron eco en medio de los ruidos de la Guerra Fría. No obstante, en América (y específicamente en América Latina) germinaron sus semillas hasta convertirse en árboles de un dogma germánico que pese a la crítica ha encontrado su lugar entre los ciudadanos. Obviamente, las células de este credo político no han podido propagarse con la fuerza ni el apoyo suficiente como para alcanzar el empuje esperado por sus simpatizantes, aunque sí han tenido las fuerzas necesarias para mantener a flote los restos de un submarino ideológico que se creía hundido.

Parece un desperdicio de tiempo hablar sobre un cúmulo de preceptos políticos discutidos y refutados hasta la saciedad, pero éstos no deben subestimarse por minúsculos que sean. El nazismo, si bien ha perdido todo crédito, sigue siendo en nuestros días un objeto de estudio sobre el cual fluyen ríos de tinta y se extienden sábanas de papel más que en ningún otro acontecimiento del siglo XX. Aquí hay dos juicios confrontados: por un lado tenemos formidables estudios donde se observa la catastrófica realidad detrás de la supuesta gloria de la Alemania de Hitler, y por el otro tenemos un intento no científico de borrar o minimizar sus culpas para sustituirlas por no pocos elogios. 

Este segundo juicio, lleno de panegíricos e incluso de presunta “neutralidad”, realiza afirmaciones coherentes de forma pero engañosas de fondo. Tales afirmaciones se bombardean a un público que conoce superficialmente el nazismo, lo cual lamentablemente lo hace vulnerable a aceptar estas aseveraciones aventuradas sin ningún espíritu crítico y sin ninguna dosis de escepticismo. Asimismo, el Internet ha sido en los recientes años un nido de desinformación por causa de publicaciones que aparentando erudición y exhaustiva investigación se aprovechan de la ignorancia ajena con el objeto de propagar su agenda ideológica, la cual se centra en una percepción hagiográfica del Tercer Reich cuya principal premisa reside en su “injusta” demonización por parte de las potencias aliadas (i.e., los Estados Unidos, el Reino Unido y la Unión Soviética).

Al nazismo no es posible eximirlo de sus crímenes, y naturalmente, tampoco es posible removerle una demonización que no existe y nunca ha existido. Para entender el motivo de esta aserción con tanta seguridad, es necesario desglosarla tanto desde la perspectiva histórica como desde la teórica; en otras palabras, hay que explicar paso a paso la Alemania de Hitler como es, como fue y como se escribió. Adicionalmente, hay que explorar los obstáculos de la investigación al respecto para así superarlos y comprender por qué los expertos están de acuerdo en señalar al Tercer Reich como una de las etapas más sombrías enfrentadas por la humanidad y en acusar al “revisionismo” del Holocausto (entre otras “hipótesis” afines) como un fraude.

Similar a Simón Bolívar: una visión escéptica y Planeta desencantado, Desarmando el nazismo procederá por capítulos. Por el momento no hay un esquema fijo de trabajo, aunque debo hacer algunas aclaraciones preliminares:

1.-Casi todo lo que se expondrá no estará sujeto a debate porque corresponde a hechos que han sido demostrados fehacientemente al mismo nivel que el heliocentrismo o la redondez de la Tierra.

2.-Las referencias tendrán como prioridad las fuentes originales/primarias, el material bibliográfico y el hemerográfico. 

3.-A menos que exprese lo contrario, todas las traducciones son de mi autoría.

4.-Lean las entradas despacio y enteras, porque van a estar muy largas.

5.-Todas las entradas son corregibles y ampliables. 

Nos vemos en la próxima entrada.

miércoles, 21 de agosto de 2013

El incidente del B-36 en Tucson (Arizona)

Tucson, Arizona
Dentro de los casos estudiados en el Proyecto Libro Azul, este avistamiento ufológico puede ser descrito, indiscutiblemente, como algo sumamente enredado. Nos enfrentamos, pues, a uno de muchísimos acontecimientos de OVNIs donde el veredicto científico es aproximado, ya que la evidencia disponible es limitada tanto en calidad como en calidad. Veamos, sin embargo, si pueden traerse nuevas luces en medio de estos misterios que son como los rompecabezas que no pudieron armarse por falta de piezas.

Trasladémonos a los Estados Unidos, específicamente a la Base de la Fuerza Aérea Davis-Monthan (Davis–Monthan Air Force Base –DMAFB, sus siglas en inglés), situado en Tucson, en el estado de Arizona. De acuerdo a la ficha de registro, el avistamiento ocurrió el 1º de mayo de 1952 y se anotó al día siguiente en el reporte de información de la inteligencia aérea, en cuyo resumen se escribió por error (seguramente de transcripción) el año de 1953. La información pertinente a ambos informes oficiales puede sintetizarse de esta manera:

          a.-Tipo de observación: visual (tierra).

         b.-Localización del observador: 32º 10’ 52” Norte y 110º 52’ 33” Oeste, frente al hospital de la base, de cara al Noroeste mientras vio al B-36 en pleno vuelo.

          c.-Condiciones meteorológicas: despejado, con visibilidad a 50 millas (80,5 Km), temperatura a 72º F (22º C), punto de rocío a 50º F (10º C), viento en calma, 143 milibares de presión atmosférica al nivel del mar, altímetro a 30,05 pulgadas (0,76 m), presión local de 37,310 pulgadas. Los datos fueron recolectados a las 9:28 MST (Mountain Standard Time).

          d.-Fuente: militar.

          e.-Número de objetos: 2.

         f.-Características de los objetos: forma redondeada-circular, de color metálico brillante, sin protuberancias, con un diámetro similar a la longitud del estabilizador horizontal del B-36.

          g.-Formación de los objetos: lineal.



El avistamiento sucedió a las 9:10 a.m. Los OVNIs, según los testigos, estaban a unos 35.000 pies (10.668 m) de altura por encima del DMAFB y más arriba del B-36, al cual adelantaron a una velocidad tres o cuatro veces superior a la del avión (300 mph/482,8 kph) para luego aminorar la marcha. Al cabo de unos veinte segundos de aproximarse al B-36, el objeto B se alejó rápidamente haciendo un giro cercano a los 70 y 80 grados; posteriormente, “se detuvo y quedó suspendido en el aire durante aproximadamente 30 segundos donde parecía reverberar y bailar” (ver el reporte, p. 1) y redujo su tamaño hasta desvanecerse. El objeto A, por su parte, desapareció sin que nadie lo notara, y sin ningún ruido extraño.